UNIVERSIDAD INDUSTRIAL DE SANTANDER TECNOLOGÍA EN REGENCIA DE FARMACIA BUCARAMANGA 2014
HISTORIA NATURAL DE LA ENFERMEDAD
“ENFERMEDAD ISQUEMICA CARDÍACA”
La isquemia es una enfermedad en la que se produce una disminución del flujo de sangre rica en oxígeno a una parte del organismo. La isquemia cardíaca es un aporte deficiente de sangre y oxígeno al músculo cardíaco.
Empieza cuando en estos pequeños vasos se desarrollan las llamadas placas de ateroma (Ver la guía que son un acúmulo de colesterol, calcio y otras sustancias en las paredes de los vasos. Entonces se compromete en mayor o menor grado el flujo de oxígeno y nutrientes al propio corazón, con efectos que varían desde una angina de pecho o un infarto de miocardio, hasta una insuficiencia cardiaca. La isquemia también puede alterar el ritmo cardíaco. Los ritmos anormales, tales como los que se producen en la taquicardia ventricular o la fibrilación ventricular, pueden afectar a la capacidad de bombeo del corazón y causar desmayos o incluso muerte súbita cardíaca.
Cuán común es la isquemia silenciosa y quiénes corren riesgo de padecerla?
La Asociación Americana del Corazón (AHA) calcula que unos tres o cuatro millones de estadounidenses sufren episodios de isquemia silenciosa. Los que han sufrido ataques cardíacos previamente y los diabéticos corren un mayor riesgo de sufrir una isquemia silenciosa. La enfermedad del músculo cardíaco (cardiomiopatía) ocasionada por una isquemia silenciosa es una de las causas más comunes de insuficiencia cardíaca en los Estados Unidos.
Factores de riesgo de cardiopatía isquémica
EL TABACO es un factor de riesgo de primer orden, como también lo es para otras enfermedades, como el cáncer de pulmón. Pero sobre todo es relativamente fácil eliminar este riesgo, si se compara con otros factores. La motivación en ese proceso es clave. Para el que ha tenido un infarto, la motivación es evidente. posiblemente le ayude saber que la expectativa de vida promedio de los fumadores es diez años más corta que la de los no fumadores.
LA TENSIÓN arterial elevada es también un importante factor de riesgo, que en España afecta casi a una cuarta parte de la población; el porcentaje más elevado se localiza en los grupos de edad avanzada. El control de las cifras de tensión requiere con frecuencia el empleo de medicamentos, pero ciertas medidas que tienen que ver con el estilo de vida pueden ser muy útiles: un ejercicio adecuado, una alimentación correcta y evitar el sobrepeso.
EL COLESTEROL, del que existen diversas fracciones, es un elemento esencial que interviene en una serie de procesos clave de nuestro organismo; pero cuando se encuentra en exceso desempeña un papel decisivo en la formación de las placas que obstruyen las arterias coronarias. Además, hoy por hoy nos resulta difícil establecer cuál es el límite deseable que deberíamos alcanzar, pues –al menos en las personas que ya han padecido un infarto– cuanto más bajo consigamos mantenerlo, mejor es el pronóstico posterior. Por fortuna hoy disponemos de medios farmacológicos muy potentes y seguros que permiten conseguir resultados espectaculares; pero, al igual que sucede con la tensión arterial, la dieta, el ejercicio y evitar el sobrepeso resulta fundamentales. Esto es aún más importante si tenemos en cuenta el llamado «colesterol bueno». Como se ha dicho antes, existen distintas fracciones de colesterol, y una de ellas, el colesterol ligado a lipoproteínas de alta densidad, o colesterol HDL, ejerce un efecto protector sobre las arterias. Hay ciertas personas cuyo principal factor de riesgo es, precisamente, que ese colesterol bueno se encuentra en límites bajos, y, aunque existen fármacos eficaces para elevar sus cifras, una de las medidas más adecuadas para conseguir este objetivo es el ejercicio físico.
LA DIABETES se está convirtiendo en un factor de riesgo de primera magnitud, de presentación cada vez más frecuente y con una particular incidencia en las mujeres. Nuevamente su aparición está ligada a excesos en la alimentación y a una vida cada vez más sedentaria. Su tratamiento incluye, claro es, medidas farmacológicas; pero, de nuevo, los cambios en el estilo de vida son de crucial importancia.
Cómo se diagnostica la isquemia silenciosa?Para diagnosticar la isquemia silenciosa, pueden realizarse los siguientes estudios:
Una prueba de esfuerzo puede mostrar el flujo de sangre por las arterias coronarias en respuesta al ejercicio, típicamente mientras el paciente camina sobre una cinta sin fin.
El estudio Holter registra la frecuencia y el ritmo cardíaco durante un período de 24 horas (o más). El paciente lleva puesto un dispositivo de grabación (el monitor Holter) que está conectado a discos que se le colocan sobre el pecho. Los médicos pueden imprimir y leer los datos registrados a fin de determinar si el paciente tuvo episodios de isquemia silenciosa mientras llevaba puesto el monitor Holter.
Cómo se trata la isquemia?
El tratamiento de la isquemia es similar al de cualquier tipo de enfermedad cardiovascular y generalmente comienza con los siguientes cambios en el estilo de vida:
Dejar de fumar.
Controlar la presión arterial alta, el colesterol y la diabetes.
Limitar el consumo de alcohol.
Adoptar hábitos alimenticios saludables.
Comenzar un programa de ejercicio aprobado por el médico.
Medicamentos y tratamiento quirúrgico
Los objetivos del tratamiento incluyen mejorar el flujo de sangre al corazón y reducir la necesidad de oxígeno del corazón. El médico podría recetar aspirina y otros diluyentes de la sangre (anticoagulantes) para prevenir la formación de coágulos sanguíneos, puede administrarse oxígeno para aumentar el contenido de oxígeno de la sangre que aún circula por el corazón y pueden utilizarse analgésicos para aliviar el dolor.
Algunos pacientes toman medicamentos para reducir la frecuencia cardíaca, abrir y relajar los vasos sanguíneos y otros efectos destinados a reducir el esfuerzo del corazón. La mayoría de los pacientes responden bien a estos medicamentos. Los que no lo hacen podrían necesitar una intervención transcatéter (tal como una angioplastia con globo), un bypass coronario u otro procedimiento similar.
ENFERMEDAD ISQUÉMICA CARDIACA
PRESENTADO POR
ANDREA LUCERO BARBOSA RAMÍREZ
ANDERSON YADIR CRISTANCHO BARRERA
DIEGO FABIÁN RODRÍGUEZ GÓMEZ
KATHERINE ESPINOZA ROJAS
PRESENTADO A:
DRA.ALBARRACÍN MEDINA MARÍA GUILLERMINA
UNIVERSIDAD INDUSTRIAL DE SANTANDER
TECNOLOGÍA EN REGENCIA DE FARMACIA
BUCARAMANGA 2014
HISTORIA NATURAL DE LA ENFERMEDAD
“ENFERMEDAD ISQUEMICA CARDÍACA”
La isquemia es una enfermedad en la que se produce una disminución del flujo de sangre rica en oxígeno a una parte del organismo. La isquemia cardíaca es un aporte deficiente de sangre y oxígeno al músculo cardíaco.
Empieza cuando en estos pequeños vasos se desarrollan las llamadas placas de ateroma (Ver la guía que son un acúmulo de colesterol, calcio y otras sustancias en las paredes de los vasos. Entonces se compromete en mayor o menor grado el flujo de oxígeno y nutrientes al propio corazón, con efectos que varían desde una angina de pecho o un infarto de miocardio, hasta una insuficiencia cardiaca.La isquemia también puede alterar el ritmo cardíaco. Los ritmos anormales, tales como los que se producen en la taquicardia ventricular o la fibrilación ventricular, pueden afectar a la capacidad de bombeo del corazón y causar desmayos o incluso muerte súbita cardíaca.
Cuán común es la isquemia silenciosa y quiénes corren riesgo de padecerla?
La Asociación Americana del Corazón (AHA) calcula que unos tres o cuatro millones de estadounidenses sufren episodios de isquemia silenciosa. Los que han sufrido ataques cardíacos previamente y los diabéticos corren un mayor riesgo de sufrir una isquemia silenciosa. La enfermedad del músculo cardíaco (cardiomiopatía) ocasionada por una isquemia silenciosa es una de las causas más comunes de insuficiencia cardíaca en los Estados Unidos.
Factores de riesgo de cardiopatía isquémica
EL TABACO es un factor de riesgo de primer orden, como también lo es para otras enfermedades, como el cáncer de pulmón. Pero sobre todo es relativamente fácil eliminar este riesgo, si se compara con otros factores. La motivación en ese proceso es clave. Para el que ha tenido un infarto, la motivación es evidente. posiblemente le ayude saber que la expectativa de vida promedio de los fumadores es diez años más corta que la de los no fumadores.
LA TENSIÓN arterial elevada es también un importante factor de riesgo, que en España afecta casi a una cuarta parte de la población; el porcentaje más elevado se localiza en los grupos de edad avanzada. El control de las cifras de tensión requiere con frecuencia el empleo de medicamentos, pero ciertas medidas que tienen que ver con el estilo de vida pueden ser muy útiles: un ejercicio adecuado, una alimentación correcta y evitar el sobrepeso.
EL COLESTEROL, del que existen diversas fracciones, es un elemento esencial que interviene en una serie de procesos clave de nuestro organismo; pero cuando se encuentra en exceso desempeña un papel decisivo en la formación de las placas que obstruyen las arterias coronarias. Además, hoy por hoy nos resulta difícil establecer cuál es el límite deseable que deberíamos alcanzar, pues –al menos en las personas que ya han padecido un infarto– cuanto más bajo consigamos mantenerlo, mejor es el pronóstico posterior. Por fortuna hoy disponemos de medios farmacológicos muy potentes y seguros que permiten conseguir resultados espectaculares; pero, al igual que sucede con la tensión arterial, la dieta, el ejercicio y evitar el sobrepeso resulta fundamentales. Esto es aún más importante si tenemos en cuenta el llamado «colesterol bueno». Como se ha dicho antes, existen distintas fracciones de colesterol, y una de ellas, el colesterol ligado a lipoproteínas de alta densidad, o colesterol HDL, ejerce un efecto protector sobre las arterias. Hay ciertas personas cuyo principal factor de riesgo es, precisamente, que ese colesterol bueno se encuentra en límites bajos, y, aunque existen fármacos eficaces para elevar sus cifras, una de las medidas más adecuadas para conseguir este objetivo es el ejercicio físico.
LA DIABETES se está convirtiendo en un factor de riesgo de primera magnitud, de presentación cada vez más frecuente y con una particular incidencia en las mujeres. Nuevamente su aparición está ligada a excesos en la alimentación y a una vida cada vez más sedentaria. Su tratamiento incluye, claro es, medidas farmacológicas; pero, de nuevo, los cambios en el estilo de vida son de crucial importancia.
Cómo se diagnostica la isquemia silenciosa?Para diagnosticar la isquemia silenciosa, pueden realizarse los siguientes estudios:
Cómo se trata la isquemia?
Medicamentos y tratamiento quirúrgico
Los objetivos del tratamiento incluyen mejorar el flujo de sangre al corazón y reducir la necesidad de oxígeno del corazón. El médico podría recetar aspirina y otros diluyentes de la sangre (anticoagulantes) para prevenir la formación de coágulos sanguíneos, puede administrarse oxígeno para aumentar el contenido de oxígeno de la sangre que aún circula por el corazón y pueden utilizarse analgésicos para aliviar el dolor.Algunos pacientes toman medicamentos para reducir la frecuencia cardíaca, abrir y relajar los vasos sanguíneos y otros efectos destinados a reducir el esfuerzo del corazón. La mayoría de los pacientes responden bien a estos medicamentos. Los que no lo hacen podrían necesitar una intervención transcatéter (tal como una angioplastia con globo), un bypass coronario u otro procedimiento similar.